Castillo, Ana
Tome es un pueblucho somnoliento perdido en Nuevo México, pero en las manos de Ana Castillo se revela como un sitio rebosante de vida, donde pueden ocurrir maravillas. Pasado y presente se mezclan, como también lo real y lo sobrenatural, lo cómico y lo aterrador, las mujeres y los hombres. Con una voz coloquial e íntima, la autora relata la historia de dos décadas en la vida de una familia chicana en la que Sofía, la madre, debe arreglárselas para salir adelante después de la desaparición de Domingo, un marido aficionado al juego pero con un irresistible bigote a lo Clark Gable. En estas condiciones cría a sus cuatro hijas: Esperanza, una activista universitaria convertida luego en periodista de éxito; Caridad, una enfermera que soporta el dolor de las noches alcoholizadas y el sexo anónimo; Fe, una empleada de banco que quiere formar parte del sueño americano y, finalmente, la Loca, así conocida desde su muerte y resurrección, cuando la niña, de sólo tres años, «regresa» al mundo de los vivos convertida en una santita esquiva y extravagante, cuya existencia se desarrolla en contacto con frecuencias espirituales de alta vibración. Lo mundano se une a lo milagroso, la modernidad a lo arcaico, la tragedia al humor para crear el tejido novelístico en el que habitan unos personajes inolvidables, dignos del García Márquez de Cien años de soledad.